Unas preguntas sin respuesta, unas sonrisas indefinidas y el pensamiento de una enamorada al borde del precipicio
Y no es que pueda hacer nada más, el amor es un poder que no todos sabemos manejar y yo soy de esa parte que no lo entiende, ni puede llevarlo a su antojo, pero que pena. Si supiera cómo, podría tenerte en mi corazón toda la vida al mismo tiempo que en mi cabeza, pero no, en mi corazón ya solo quedan cenizas y depende de ti si quieres convertirlas en fuego de nuevo, pero no será así y a mi ya me es imposible tenerlo en llamas, no sé si me entiendes. Y tengo que admitir que perdí, perdí todo, y sobre todo perdí el juego de amar, perdí el juego entre nosotras, acabé enamorándome y tirándome por el balcón, con todas esas sensaciones que conlleva de muerte y angustia. Y juro que si vuelves a mí, puedes revivir mi amor, puedes hacer de nuevo un principio del final, pero no volverás y seguiré viéndote pasar por mi lado, haciendo que se me ponga todo lo que quemas en mi garganta, para no dejarme respirar, para esperar a que vengas a salvarme, pero no, todo está acabando, y pensaba que eso no pasaría, pero pasa y está pasando en estos momento mi vida. Eres y has sido lo mejor para mí, la musa de mis textos, la llamada de mi alma, el olor de mi día a día, la sonrisa oculta, el latido lento; eres y has sido para mí, todo lo que quieres ser para otra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario