Se vuelve a pasar lo mismo, llega de repente a tu memoria los minutos, los segundos, las sonrisas y las manos.
Vuelven a llevarme a otro mundo, un mundo paralelo a la realidad, un mundo imaginativo, fantástico quizá e incluso un mundo feliz.
Decir lo que siento es imposible, decir lo que sentí tmabién lo es y decir lo que puedo llegar a sentir en un futuro lo es aún más.
No hay cosa que más desee, que olvidar, olvidar la vida de un pasado, no jurar amor de por vida, ni echar en cara un siempre, que quedará lejano. Es evidente que no puedo dejar de echar de menos, que hay días incluso en los que preferiría sufrir como lo hice, que preferiría sonreir entre lágrima y lágrima, porque por muy lejos que estuviera, sentía que tenía una razón de vivir; no digo que ahora no la tenga, es más mi vida de ahora es la mejor que he tenido, adoro a lo que tengo a mi alrededor, pero tampoco puedo negar que en mi alrededor falta algo.
Es vacío, inmenso, que a veces unos besos apasionados llenan con ternura, pero otras veces no puede llenarse, y no es por amor por lo que escribo, es por lo que creo haber creado, por un tiempo perdido, por quizá una larga amistad.
No obligo, ni presiono a nadie, me gusta que la gente viva su vida, que haga lo que sienta realmente, aunque a solas muera por no tener nada.
Pero ahora, después de 5 meses, sigo pensando que no entiendo nada; y desde ese momento empecé a valorar mi futuro, mi felicidad, mi lealtad, mi dignidad; crecí gracias a ti, lo creas o no, a veces pienso que yo fui la pequeña y tu solo me ayudaste a darme cuenta, de que las cosas se valoran cuando se tiene que valorar, no un tiempo más tarde a eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario