Mis lágrimas no se han secado en invierno, no se han congelado; mis lágrimas caen cuando deben de caer, es momento de liberarlas; mis lágrimas no olvidan, ni guardan rencor; mis lágrimas, me dan la vida que me quitan; mis lágrimas no son de piedra, no tiemblan si tienen que caer. Adoro mis lágrimas, si me arropan en silencio, si me llaman cuando no puedo más, si me esconde de la soledad, si me acompañan cuando estoy abajo.
Pierdo mi sonrisa, la pierdo de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario